





Una nueva tecnología permite detectar enfermedades en sólo 15 minutos
El
diagnóstico de enfermedades como el cáncer o la esclerosis
múltiple podría ser tan simple como un test de embarazo.
Así lo asegura un equipo liderado por científicos de la
Universidad de Leeds, que ha realizado una tecnología para detectar
una determinada enfermedad de forma mucho más rápida que
cualquier otro test diagnóstico actual.
SINC / AG
Internacional

Imagen:
Thomas Saint.
La investigación desarrolla una tecnología de biosensores
que utiliza anticuerpos para detectar marcadores biológicos (moléculas
en el cuerpo humano que con frecuencia son marcadores de una determinada
enfermedad). Esta tecnología podría emplearse en los consultorios
médicos para seleccionar con más precisión a los
especialistas, así como en los hospitales para acelerar los diagnósticos.
El proyecto, denominado ELISHA, cuenta con un presupuesto de 2,7 millones
de euros y aborda nuevas técnicas de adhesión de anticuerpos
a superficies y métodos novedosos de medición electrónica
que no necesitan reactivos ni marcadores. ELISHA ha sido coordinado
por Paul Millner de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad de Leeds y dirigido por su colega Tim Gibson.
“Confiamos en que ésta será la próxima generación
de pruebas diagnósticas. Ahora podemos detectar prácticamente
cualquier sustancia mesurable más rápido, de forma más
barata y más fácilmente que la metodología diagnóstica
aprobada actualmente”, afirma Millner.
Estas pruebas han demostrado que los sensores biológicos pueden
detectar un rango muy amplio de analitos (sustancias mesurables), incluyendo
los marcadores biológicos presentes en los cánceres de
próstata y de ovario, en el ictus, la esclerosis múltiple,
cardiopatías e infecciones fúngicas. Según los
investigadores, los sensores biológicos son lo suficientemente
versátiles como para diagnosticar enfermedades como la tuberculosis
y el VIH.
Hoy día, los análisis de sangre y de orina para marcadores
de enfermedad se realizan utilizando un método denominado ELISA
(enzimoinmunoanálisis de adsorción), desarrollado en la
década de 1970. Este proceso tarda unas dos horas en completarse,
es costoso y solamente puede ser realizado por personal altamente cualificado.
El equipo de Leeds confía en que su nueva tecnología,
que aporta resultados en menos de 15 minutos, pueda desarrollarse en
un pequeño dispositivo del tamaño de un teléfono
móvil. En dicho dispositivo se insertarían diferentes
chips sensores, dependiendo de la enfermedad para la que se realiza
la prueba diagnóstica.
“Hemos diseñado instrumentos sencillos para facilitar el
uso y la comprensión de los sensores biológicos”,
comenta Millner. “Estos sensores operarán en un formato
similar al equipo diagnóstico biosensor de glucosa que se utiliza
actualmente en los pacientes diabéticos”.
Por su parte, Séamus Higson, decano de la Facultad de Medicina
y Ciencias Biológicas de la Universidad de Cranfield (Reino Unido)
y uno de los socios del programa ELISHA, afirma que “la velocidad
de respuesta que ofrece esta tecnología será de gran beneficio
para el diagnóstico precoz y el tratamiento de numerosas enfermedades,
y permitirá realizar diagnósticos en ámbitos deslocalizados
como las consultas de los médicos de cabecera”.
El objetivo del doctor Gibson es comercializar esta tecnología:
“Los analitos empleados en esta investigación representan
sólo la punta del iceberg de las aplicaciones posibles. Hemos
demostrado que pueden tener aplicaciones ambientales, como en la detección
de herbicidas o pesticidas en el agua y la detección de antibióticos
en la leche”.